Diario Rumanía – Mayo 2025: Día 8: Bucarest – Mogosoaia – Madrid

Último día de viaje por tierras rumanas, visitando por la mañana el Palacio de Mogosoaia, a las afueras de Bucarest, antes de tomar el avión de vuelta a Madrid a mediodía.

Palacio de Mogosoaia

Situado a unos 15 kilómetros de Bucarest, es una de las joyas arquitectónicas más destacadas de Rumanía. Fue construido entre 1698 y 1702 por el príncipe Constantin Brâncoveanu, y representa el mejor ejemplo del estilo brâncovenesc, una mezcla única de elementos renacentistas, otomanos y barrocos con detalles locales. Su ubicación, a orillas de un lago rodeado de jardines, lo convierte en un lugar lleno de encanto y tranquilidad:

Mogosoaia, Rumania
Mogosoaia, Rumania

A lo largo de los siglos, el palacio vivió momentos de esplendor y de decadencia. Tras la ejecución de Brâncoveanu por los otomanos en 1714, la propiedad pasó por varios dueños, sufriendo abandonos, saqueos y daños durante diferentes conflictos, incluida la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, fue restaurado en el siglo XX gracias a la princesa Martha Bibescu, quien lo convirtió en un centro cultural y de encuentro para intelectuales y diplomáticos europeos:

Mogosoaia, Rumania

Hoy en día, el Palacio de Mogoșoaia funciona como un museo de arte brâncovenesc, albergando colecciones de iconos, tapices, esculturas, cerámicas y muebles antiguos. Además, sus salones y galerías destacan por la delicadeza de los detalles arquitectónicos, como las arcadas talladas y los balcones ornamentados.

Mogosoaia, Rumania

El entorno natural, con el lago y los amplios jardines, completa la experiencia, ofreciendo un ambiente perfecto para pasear y disfrutar del paisaje:

Mogosoaia, Rumania

El complejo no solo es un destino turístico, sino también un importante espacio cultural en Rumanía. En el palacio y sus jardines se celebran exposiciones, conciertos, festivales y eventos que mantienen vivo su legado histórico:

Mogosoaia, Rumania

Dentro de los jardines del Palacio de Mogoșoaia, los visitantes pueden encontrar unas pintorescas casitas infantiles de madera y piedra, que parecen sacadas de un cuento de hadas. Estas pequeñas construcciones no son viviendas reales, sino espacios decorativos y lúdicos que atraen especialmente a los más pequeños. Con sus techos inclinados, paredes irregulares y un aire rústico, evocan la atmósfera mágica de los bosques encantados:

Mogosoaia, Rumania
Mogosoaia, Rumania
Mogosoaia, Rumania
 

Publicado por

fmarquezarroyo

Nací en la genial cosecha de 1981. Soy el planificador de la pareja (quizás tenga que ver que soy Informático y algo cuadriculado). Me gusta llevar todo bien atado para evitar sorpresas. Soy bastante robótico cuando salgo de viaje: puedo dormir pocas horas, no sentir las inclemencias del tiempo o patear muchos kilómetros, con tal de no dejarme cosas sin ver. No me gusta repetir ciudades con tantos sitios por descubrir... Cuando no estoy pensando en viajes (vivo en un wanderlust contínuo), me gusta ir al gimnasio, leer (fantasía y ciencia ficción, sobre todo) y jugar a las cartas (mus, tute, poker ... no por nada me llaman Timbas).

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