Diario del cuarto día de viaje por Dolomitas, visitando Alleghe, Passo Giau, los lagos Misurina y Antorno, las Tri Cime di Lavaredo y el pueblo Cortina d’Ampezzo.
Índice
Alleghe
Parking Centrale (Primeros 60’ gratis, despues 2€/h)
Vistas Panorámicas (lago y montañas)
Alleghe es un pequeño pueblo situado junto a un lago del mismo nombre, en la zona del Civetta. Es un buen punto base para quienes buscan tranquilidad y fácil acceso a rutas de montaña. El centro es compacto y cuenta con servicios esenciales como supermercados, restaurantes y aparcamiento cerca del lago.


La actividad más habitual es el paseo circular alrededor del lago, accesible y apto para familias. Desde aquí también parten rutas hacia los refugios de la zona o hacia el teleférico que sube al Monte Civetta, muy popular en invierno para esquiar. En verano, el área es ideal para senderismo suave y actividades al aire libre:


A nivel logístico, Alleghe suele ser menos masificado que otros pueblos más famosos de los Dolomitas, por lo que resulta una opción interesante para alojarse a buen precio. Además, está bien comunicado con carreteras que llevan hacia Cortina, Passo Giau y el área de Marmolada:


Chiesa Parrocchiale di San Biagio in Alleghe
Tiene origen medieval, documentada ya en 1185, y fue reconstruida casi por completo tras la frana de 1771, finalizando en 1783. Su estilo mezcla elementos gótico tardío y barrocos alpinos, con una nave sencilla y decoraciones típicas de la zona. Un dato curioso es que cada 3 de febrero, durante la fiesta de San Biagio, el pueblo celebra una tradición antigua donde se bendicen panes y gargantas, una costumbre que se mantiene desde hace siglos:

Passo Giau
Passo Giau es uno de los puertos más accesibles y escénicos de los Dolomitas, situado a 2.236 metros. La carretera está en buen estado y es apta para todo tipo de vehículos, aunque en temporada alta puede tener bastante tráfico. Hay varios aparcamientos en la cima, muchos de ellos gratuitos:


En la zona existen rutas bien señalizadas que permiten paseos cortos o caminatas más largas hacia miradores panorámicos. Una de las rutas más conocidas es la circular hacia el Monte Pore o los senderos que llevan a Cinque Torri. El terreno es abierto, por lo que conviene llevar ropa de abrigo incluso en verano:


Desde el paso hay refugios donde se puede comer o tomar algo, lo que facilita la visita incluso para familias.
Lago Misurina
Parking (mejores vistas) Parking Parking (bordeando el lago hay parkings de pago)
El Lago Misurina es fácilmente accesible en coche y ofrece una ruta llana que rodea todo el lago, perfecta para familias y personas que buscan un paseo corto. Hay varios parkings de pago cerca del lago, y la visita suele durar entre 45 minutos y una hora:

Misurina cuenta con hoteles, tiendas y restaurantes, lo que lo convierte en un lugar práctico para hacer una parada más larga. El ambiente es cómodo y muy orientado al visitante, con zonas para sentarse y disfrutar de las vistas. Además, es uno de los pocos lagos de la zona donde se puede caminar completamente alrededor sin desnivel:

Es un buen punto de partida para visitar el Lago Antorno o continuar hacia Tre Cime di Lavaredo. En días despejados, las vistas del entorno montañoso reflejadas en el agua permiten buenas fotografías sin gran esfuerzo:

Tri Cime di Lavaredo
Wikiloc (Llegar hasta Tre Cime di Lavaredo 13: 3KM = 6KM i/v) Wikiloc (Llegar hasta Vistas Panoramicas: 2’5 KM = 5 KM i/v)
Tre Cime di Lavaredo es una de las excursiones más conocidas y visitadas de los Dolomitas. Para llegar al punto de partida principal, se accede por una carretera de peaje que lleva al Refugio Auronzo. El coste es de 40€, y en temporada alta es habitual encontrar colas, por lo que conviene llegar temprano (antes de las 9:00), aunque nosotros fuimos por la tarde, como no hacía muy bueno e incluso amenazaba granizo, encontramos poca gente. El parking del refugio es amplio, pero puede llenarse rápido en julio y agosto:




Desde Auronzo comienza el sendero más común: la ruta circular que rodea las Tres Cimas. Es una caminata de unas 3–4 horas, con dificultad moderada. Aunque la primera parte es relativamente plana, más adelante aparecen tramos con mayor desnivel y terreno pedregoso. Aun así, es una ruta apta para la mayoría de viajeros si se lleva calzado adecuado. La señalización es clara y no requiere experiencia técnica:




Durante el recorrido se pasa por varios puntos estratégicos, como la Forcella Lavaredo y el Refugio Locatelli, desde donde se obtiene la vista clásica de las Tres Cimas alineadas. En esta zona suelen detenerse la mayoría de visitantes para hacer fotografías. También es un buen lugar para descansar o comer algo, ya que el refugio ofrece comida típica de montaña y baños:




Una ventaja importante es que la ruta cuenta con varios refugios adicionales (Auronzo, Lavaredo, Locatelli), lo que proporciona puntos de apoyo en caso de mal tiempo. Aun así, el clima cambia rápido y es recomendable llevar ropa de abrigo incluso en pleno verano. En días de niebla espesa o tormenta, se recomienda no hacer la ruta completa, ya que algunas zonas pueden volverse resbaladizas:




En temporada alta, la zona puede estar muy concurrida, especialmente entre las 10:00 y las 14:00. Para evitar la multitud, una buena alternativa es empezar la caminata por la tarde, cuando gran parte de los visitantes ya se ha marchado y la luz es especialmente buena para las fotos. También es posible llegar con los autobuses que salen del Lago Antorno, ideales si el parking del Auronzo está cerrado o lleno:


Lago Antorno
El Lago Antorno está a pocos minutos en coche de Misurina y cuenta con un pequeño parking justo al lado. Es una parada corta y muy sencilla, ideal para combinar con una visita a Tre Cime o con el propio Lago Misurina. El lugar suele ser tranquilo por la mañana:


Es aquí donde se toma el autobús que sube a Tre Cime en temporada alta, una alternativa útil si no se desea pagar el peaje del Auronzo o si el parking está lleno. Los horarios y tarifas varían según la época, por lo que conviene revisarlos antes de la visita:

El lago en sí ofrece buenas vistas hacia las montañas, y suele haber fauna local como patos. La visita dura entre 10 y 20 minutos, salvo que se use como punto de partida para otras actividades:

Cortina d’Ampezzo
Cortina es la localidad más grande y completa de los Dolomitas. Cuenta con supermercados, tiendas, alojamientos para todos los presupuestos y un buen número de restaurantes y bares. Es un excelente punto base para excursiones hacia Tre Cime, Lagazuoi, Cinque Torri, Passo Giau y Misurina:

El centro es peatonal en gran parte, lo que facilita caminar cómodamente por sus calles. El aparcamiento puede ser complicado en temporada alta, pero hay varios parkings de pago cerca del casco urbano. Las distancias dentro del pueblo son cortas y se recorren fácilmente a pie:

Además de sus servicios, Cortina ofrece teleféricos que llevan a zonas de senderismo y miradores. En invierno es un destino importante para esquiar, mientras que en verano se convierte en un hub de montaña para familias, senderistas y ciclistas:


Basílica de San Felipe y Santiago
La basílica, dedicada a los santos patronos Filippo y Giacomo, se construyó entre 1769 y 1775 sobre el sitio de dos iglesias anteriores de los siglos XIII y XVI, y refleja un estilo barroco tardío típico del siglo XVIII, con una sola nave y frescos de Franz Anton Zeiller que datan de 1774–1775. Su interior también destaca por obras de artistas como Andrea Brustolon y Giuseppe Ghedina, lo que la convierte en un punto clave para entender el arte religioso local. Curiosamente, el edificio fue declarado basílica menor en 2011, un título honorífico que subraya su importancia para la comunidad de Cortina:



Torre del Reloj (Campanile)
El campanile conocido como el Cianpanìn fue construido entre 1852 y 1858 por el arquitecto Silvestro Franceschi para reemplazar una torre anterior de 1590 que estaba en peligro de derrumbe. De estilo neogótico sobrio y elegante, aunque descrito por los locales como “ni tirolés ni cadorino”, la torre se alza a casi 66–73 m usando bloques de dolomía local y se ha convertido en un símbolo visual del centro histórico de Cortina. Un dato curioso es que las seis campanas originales de 1858 aún suenan hoy, habiendo sobrevivido a las exigencias de la Primera Guerra Mundial que llevaron a fundir muchas campanas en otros lugares para fabricar armamento:

Corso Italia
Corso Italia es la calle peatonal principal y eje comercial del centro de Cortina, donde se agrupan tiendas, cafeterías, heladerías y restaurantes, así como varias galerías de arte y boutiques de moda alpina. Aunque no tiene una “fecha de construcción” formal como un edificio, su configuración urbana se consolidó a lo largo del siglo XIX y XX con el crecimiento turístico de la localidad, especialmente tras los Juegos Olímpicos de Invierno de 1956, que impulsaron la modernización del pueblo. Hoy en día es punto de encuentro tanto para visitantes como para locales y suele albergar eventos culturales y mercadillos que animan el ambiente en temporada alta:






