Diario de viaje del séptimo día de viaje por los Dolomitas, visitando los pueblos de Chiusa y Castelrotto, la cascada de Barbiano y tomamos el funicular hasta Alpe di Siusi
Índice
Chiusa
Chiusa (Klausen) es uno de los pueblos con más encanto del Valle del Isarco, conocido por su casco histórico medieval perfectamente conservado y su atmósfera tranquila. El corazón del pueblo es Tinneplatz, una pequeña plaza rodeada de casas de colores, balcones con flores y edificios históricos que reflejan claramente el pasado mercantil de Chiusa. Pasear por sus calles estrechas es como retroceder en el tiempo, con rincones muy fotogénicos y un ambiente relajado que invita a caminar sin rumbo fijo:

Entre sus monumentos destaca el Castillo Branzoll, una fortificación medieval situada en una posición estratégica sobre el pueblo. Aunque no es visitable por dentro, su silueta forma parte del paisaje de Chiusa y recuerda la importancia defensiva que tuvo la localidad durante la Edad Media. Muy cerca se encuentra la Iglesia de San Andrés (Pfarrkirche St. Andreas), el principal edificio religioso del pueblo, con un interior barroco sobrio y elegante y una ubicación privilegiada dentro del casco antiguo:



Dominando todo el conjunto desde lo alto de la colina se alza el impresionante Monasterio de Sabiona (Kloster Säben), uno de los complejos religiosos más importantes y antiguos del Tirol del Sur. Visible desde casi cualquier punto de Chiusa, se accede a él mediante un camino empinado que ofrece vistas espectaculares del valle. El monasterio, con sus murallas, iglesias y patios, es un lugar cargado de historia y espiritualidad, y completa la visita a Chiusa con una perspectiva única tanto cultural como paisajística:



Galería fotográfica






Cascada de Barbiano
La Cascada Grande de Barbiano (Cascata Grande di Barbiano / Großer Wasserfall) es la más espectacular de las cascadas de Barbiano, situadas en una garganta boscosa por encima del pueblo. El entorno es muy agradable, con senderos bien marcados, pasarelas y miradores desde los que se puede ver la caída de agua en distintos niveles. Es una visita muy popular porque combina naturaleza, sombra y un recorrido relativamente corto, ideal para una excursión tranquila sin necesidad de ser un gran senderista:

En cuanto a la distancia, desde el pueblo de Barbiano hasta el inicio del sendero hay unos 1,5–2 km en coche hasta la zona de parking habitual, y desde ahí la caminata hasta la cascada es de aproximadamente 15-20 minutos, dependiendo del ritmo. El sendero no es largo, pero sí tiene algo de desnivel y tramos con escaleras y raíces, por lo que conviene llevar calzado adecuado, sobre todo si ha llovido. Aun así, es una ruta bastante asumible y bien acondicionada:

La Cascada Grande tiene una caída de unos 80–85 metros de altura, lo que la convierte en la más impresionante del conjunto de Barbiano. El agua se precipita de forma casi vertical por la pared rocosa, creando un ambiente fresco y muy fotogénico, especialmente en primavera y tras días de lluvia, cuando lleva más caudal. Hay varios puntos desde los que contemplarla, siendo el mirador frontal el más impactante, aunque también el más húmedo si el caudal es alto:


Castelrotto
Castelrotto (Kastelruth) es uno de los pueblos más bonitos y con más carácter del Tirol del Sur, situado a los pies de Alpe di Siusi. Su casco histórico es pequeño pero muy cuidado, con casas de fachadas coloridas, balcones llenos de flores y una plaza central dominada por la iglesia parroquial de San Pedro y San Pablo, cuyo campanario es uno de los símbolos del pueblo. Es un lugar perfecto para pasear sin prisas, tomar algo en una terraza y empaparse del ambiente alpino tradicional, con una mezcla muy marcada de cultura italiana y tirolesa:




A nivel práctico, Castelrotto es una base excelente para explorar Alpe di Siusi, ya que desde aquí se accede fácilmente tanto en coche (en horarios permitidos) como en transporte público. También está bien conectado con pueblos cercanos como Siusi allo Sciliar, Ortisei y Bolzano, lo que lo convierte en un buen punto intermedio dentro de una ruta por los Dolomitas. El pueblo cuenta con supermercados, restaurantes y alojamientos para todos los presupuestos, por lo que es muy cómodo para una parada de varias horas o incluso para dormir:




Más allá de su ubicación, Castelrotto destaca por su ambiente tranquilo y familiar, muy diferente al de las zonas más turísticas y masificadas. No es un lugar de grandes monumentos, sino de detalles: calles empedradas, vistas abiertas a las montañas y ese ritmo pausado tan típico del Alto Adigio. Es ideal para combinar con una visita a Alpe di Siusi o como parada relajada entre jornadas más intensas de lagos y rutas de montaña, especialmente si se viaja con niños:




Alpe di Siusi
Cabinovia: Suisi (Seiser Alm Bahn) – Compatsch (Seiser Alm Bergstation) (08:00 – 19:00, Familia: 61€)
Alpe di Siusi (Seiser Alm) es el altiplano de alta montaña más grande de Europa y, en días despejados, uno de los paisajes más espectaculares de los Dolomitas. Praderas abiertas, caminos fáciles y vistas constantes al Sassolungo, Sassopiatto y Sciliar. El problema es que el día que lo visitamos el tiempo no acompañó nada: había mucha niebla y llovía mucho y las montañas aparecían y desaparecían entre nubes, así que las vistas, que son lo mejor del lugar, quedaron muy empañadas:


A nivel práctico, el funcionamiento es impecable incluso con mal tiempo: acceso en telecabina desde Siusi o Ortisei, limitaciones al coche privado y buena red de buses una vez arriba. Todo está muy bien organizado, pero cuando llueve de forma persistente y la visibilidad es baja, la experiencia es muy mala. Los caminos se humedecen, el paisaje pierde profundidad y te quedas con la sensación de que estás en un sitio increíble… sin poder disfrutarlo. Por eso es clave consultar bien la previsión y reservar Alpe di Siusi para un día con mejores condiciones. En nuestro caso imposible, porque siempre exprimimos los viajes al máximo y no permanecemos varios días en el mismo lugar:

En la foto de arriba se pueden apreciar:
Sassopiatto (Plattkofel)
- La más ancha y lisa (a la izquierda del conjunto)
- Tiene forma más redondeada y extensa, como una gran mesa de roca.
- Es muy típico que se vea “plano” desde Alpe di Siusi.
Sassolungo (Langkofel)
- La más puntiaguda (a la derecha)
- Mucho más vertical y afilado.
- Es el pico más emblemático del grupo.

En la foto de arriba se puede apreciar:
Las Cinque Dita (Cinco Dedos)
- Son agujas de roca muy puntiagudas.
- Forman parte del grupo del Sassolungo, justo en su extremo.
- Con la niebla, solo se veían 2 agujas.
Aun así, incluso con ese día gris, se nota que es un lugar ideal para ir con niños y para caminar sin prisas: rutas suaves, grandes espacios abiertos y refugios donde parar a resguardarse. Nuestra visita fue más una toma de contacto que una experiencia completa, y nos dejó claro que Alpe di Siusi con sol debe ser espectacular. Un sitio al que merece la pena volver cuando el tiempo juegue a favor.









