Diario de nuestro sexto día por los Dolomitas: subiendo en funicular a Ciampac y Seceda, contemplando las preciosas iglesias de Santa Maddalena y San Giovani Rauni en el Val di Funes, y visitando la ciudad de Bresanona.
Índice
Ciampac
Segundo día y último que utilizamos nuestras tarjetas Dolomiti Super Summer. Esta tarjeta te da acceso a más de 140 funiculares, telesillas y teleféricos a lo largo de todos los Dolomitas. Aquí tenéis un artículo sobre nuestra experiencia con esta tarjeta.
El funicular (telecabina) a Ciampac parte desde Alba di Canazei y permite ascender cómodamente a una amplia zona de alta montaña sin esfuerzo, lo que la hace ideal para familias y para quienes buscan disfrutar del paisaje sin rutas exigentes. El trayecto ya ofrece vistas espectaculares del macizo de la Marmolada y de las montañas que rodean el valle de Fassa:




Ciampac es una gran área natural de praderas abiertas, rodeada de picos dolomíticos, perfecta para paseos tranquilos y para pasar varias horas al aire libre. Cuenta con senderos sencillos, refugios de montaña y zonas pensadas para niños, lo que la convierte en una parada muy equilibrada entre naturaleza, descanso y actividades suaves:



Dentro de Ciampac destaca Ciampark, un parque de aventuras familiar situado en altura, con juegos de madera, circuitos, toboganes y espacios para que los niños exploren con seguridad. Es un lugar ideal para que los más pequeños disfruten mientras los adultos se relajan con las vistas, haciendo de la visita a Ciampac una experiencia completa y muy recomendable en los Dolomitas:




Ortisei
Parking (07:00 – 19:00, 2’5€/h, 19:00 – 07:00, 0,8€/h)
Funicular a Seceda (2 telefericos: Ortisei – Furnes – Seceda) (08:30 – 17:30) (52€/adulto, 23€/niños >=8)
Ortisei es uno de los pueblos más bonitos del Val Gardena, en el corazón de los Dolomitas. Destaca por su centro peatonal muy cuidado, sus casas de estilo alpino y su ambiente tranquilo, lo que lo convierte en un lugar perfecto para pasear sin prisas y disfrutar de la esencia tirolesa:



Es un punto estratégico para acceder en teleférico a zonas espectaculares como Seceda y Alpe di Siusi, desde donde se obtienen algunas de las vistas más icónicas de los Dolomitas. Estas áreas ofrecen praderas amplias, senderos fáciles y refugios de montaña, ideales incluso si se viaja con niños o se busca un plan sin caminatas exigentes:



Además, Ortisei es conocido por su tradición en la talla de madera, visible en sus tiendas artesanas y esculturas repartidas por el pueblo. La oferta de restaurantes, heladerías y terrazas lo convierte en una parada muy agradable tanto para una visita de medio día como para pasar la noche y explorar la zona con calma:



Seceda
Seceda es una de las zonas más espectaculares de los Dolomitas, situada en el Val Gardena y fácilmente accesible en teleférico desde Ortisei. La subida es cómoda y rápida, lo que permite llegar a alta montaña sin esfuerzo y disfrutar desde el primer momento de un entorno alpino impresionante, con praderas verdes y formaciones rocosas únicas:




El mirador de Seceda es famoso por su perfil afilado y sus crestas verticales, que caen de forma abrupta sobre el valle y ofrecen una de las imágenes más icónicas de los Dolomitas. Desde este punto se obtienen vistas panorámicas del grupo de las Odle, Sassolungo y otras cumbres, convirtiéndolo en un lugar ideal para detenerse, hacer fotos y simplemente contemplar el paisaje:



Además del mirador, la zona de Seceda cuenta con senderos sencillos y bien señalizados, refugios de montaña y amplios espacios para caminar sin dificultad. Es un lugar perfecto tanto para una visita corta centrada en las vistas como para pasar varias horas disfrutando del entorno natural, incluso si se viaja con niños o sin intención de hacer rutas largas:



Iglesia de Santa Maddalena
La iglesia de Santa Maddalena se encuentra en una pequeña colina en el Val di Funes y es uno de los lugares más fotografiados de los Dolomitas. Su ubicación privilegiada, rodeada de praderas abiertas y con las afiladas cumbres de las Odle como telón de fondo, crea una estampa perfectamente integrada en el paisaje alpino:



El edificio es sencillo y de estilo tradicional, con una fachada blanca y un campanario esbelto que destaca sobre el verde de los campos. Esta simplicidad arquitectónica refuerza su encanto y hace que la atención se centre en la armonía entre la iglesia y el entorno natural que la rodea:


Desde los caminos que la circundan se obtienen algunas de las mejores vistas panorámicas del valle, especialmente al amanecer o al atardecer, cuando la luz resalta las montañas. Es un lugar ideal para detenerse con calma, disfrutar del silencio y contemplar uno de los paisajes más emblemáticos del Alto Adige:


Iglesia de San Giovani Rauni
La iglesia de San Giovanni en Ranui se sitúa en un entorno idílico del Val di Funes, rodeada de praderas verdes y con las imponentes cumbres de las Odle elevándose al fondo. Su localización aislada y perfectamente integrada en el paisaje la convierte en una de las imágenes más reconocibles y fotografiadas de la zona:

El edificio combina una base histórica con detalles barrocos, destacando su cúpula en forma de cebolla y su elegante campanario. La iglesia pertenece al conjunto de Ranui y, aunque su interior solo es accesible en ocasiones concretas, su valor paisajístico y estético se aprecia plenamente desde el exterior:


El acceso se realiza a través de un camino rural que refuerza la sensación de estar en un lugar detenido en el tiempo, lejos de las zonas más concurridas. La composición entre la iglesia, las granjas tradicionales cercanas y el paisaje de fondo crea una escena muy equilibrada y auténtica, característica del Val di Funes:

Bresanona
Bresanona (Bressanone) es una de las ciudades más antiguas y elegantes del Alto Adige, situada en el valle del Isarco y rodeada de viñedos y montañas. Su casco histórico combina a la perfección el ambiente alpino con una clara influencia italiana, creando un entorno muy agradable para pasear con calma:

El corazón de la ciudad es la catedral de Bressanone, un imponente conjunto barroco con claustro románico, rodeado de plazas animadas y edificios históricos. Las calles del centro están llenas de soportales, pequeñas tiendas y terrazas, lo que hace que la visita sea cómoda y atractiva en cualquier época del año:


Galería fotográfica























