Éste es el primer día de un diario de viaje de 4 días por Baviera en Diciembre de 2011, visitando: Munich, Hohenschwangau, Neuschwanstein, Füssen y Rothenburg ob der Tauber.
Índice
Hohenschwangau
Hohenschwangau es un pequeño y pintoresco pueblo situado en el estado de Baviera, cerca de la frontera con Austria. Rodeado de los majestuosos Alpes bávaros y junto a los lagos Alpsee y Schwansee, este lugar parece sacado de un cuento de hadas. Es especialmente conocido por albergar dos de los castillos más famosos de Alemania: el Castillo de Hohenschwangau y el Castillo de Neuschwanstein, lo que lo convierte en una de las paradas más populares de la Ruta Romántica de Alemania:




Castillo de Hohenschwangau
El nombre “Hohenschwangau” significa “Alto Distrito del Cisne”, en referencia a la noble Casa de los Cisnes de Baviera, cuyo emblema es un cisne blanco. Durante siglos, la región fue un punto estratégico en las rutas comerciales y estuvo bajo el dominio de diversas familias nobles. Sin embargo, el auge de Hohenschwangau como destino turístico comenzó en el siglo XIX, cuando el rey Maximiliano II de Baviera reconstruyó las ruinas de una antigua fortaleza medieval para convertirlas en el Castillo de Hohenschwangau.
Más tarde, su hijo, el enigmático Luis II de Baviera, construyó el espectacular Castillo de Neuschwanstein, que atrajo la atención mundial y consolidó a Hohenschwangau como uno de los destinos turísticos más icónicos de Alemania:

Inspirado en el romanticismo alemán, su estilo neogótico combina elementos medievales con un interior opulento que evoca un mundo de caballeros y leyendas.
Uno de los detalles más interesantes de este castillo es su rica decoración interior con frescos inspirados en antiguas sagas alemanas, como las historias del caballero del Cisne. Además, desde sus terrazas se pueden contemplar vistas espectaculares del Castillo de Neuschwanstein, la joya arquitectónica que Luis II construiría años después:











Neuschwanstein
Castillo
El Castillo de Neuschwanstein es, sin duda, uno de los castillos más famosos y fotografiados del mundo. Construido entre 1869 y 1886 por el excéntrico rey Luis II de Baviera, este castillo es el epítome del romanticismo alemán y sirvió de inspiración para el castillo de la Bella Durmiente de Disney.
Diseñado en un estilo neogótico y neorromántico, combina torres esbeltas, murallas imponentes y una ubicación de ensueño sobre un risco en los Alpes bávaros. En su interior, las estancias están ricamente decoradas con referencias a las óperas de Richard Wagner, el compositor favorito de Luis II.
A pesar de su belleza, el castillo nunca fue terminado en su totalidad debido a la misteriosa muerte del rey en 1886. Hoy en día, Neuschwanstein es una de las atracciones turísticas más visitadas de Alemania:





Marienbrucke
El Marienbrücke (Puente de María) es un icónico puente de hierro que ofrece la mejor vista panorámica del Castillo de Neuschwanstein. Construido en 1845 por el rey Maximiliano II en honor a su esposa María de Prusia, este puente cruza el desfiladero de Pöllat, a más de 90 metros de altura sobre la cascada del mismo nombre.
Originalmente era de madera, pero fue reforzado con estructuras de hierro en 1866, lo que permitió que se mantuviera en pie hasta la actualidad. Desde este punto se pueden tomar algunas de las fotos más impresionantes del castillo, con las montañas alpinas como telón de fondo:




Füssen
Ubicada en la Ruta Romántica de Alemania, es una encantadora ciudad de origen medieval con calles adoquinadas, casas de colores y una atmósfera que transporta a otra época. Situada a orillas del río Lech y a solo unos minutos de los famosos castillos, Füssen es un lugar ideal para pasear y descubrir la historia bávara:
Heilig Geist Spitalkirche
La Iglesia del Espíritu Santo es una pequeña pero llamativa iglesia barroca ubicada en el casco histórico. Construida originalmente en el S. XV como parte de un hospital medieval, su actual diseño data de 1748, cuando fue reconstruida en estilo rococó tras un incendio.
Su fachada destaca por sus frescos exteriores en tonos pastel, mientras que su interior, aunque sencillo, contiene detalles artísticos refinados, como un hermoso altar mayor y techos decorados con estucos:



Convento St Mang
El Monasterio de San Mang es uno de los edificios más antiguos y emblemáticos de Füssen. Fundado en el S. IX sobre los restos de una iglesia romana, este monasterio benedictino adquirió su aspecto actual en el S. XVIII, cuando fue renovado en estilo barroco.
Uno de los puntos más interesantes de la visita es la Biblioteca del monasterio, con estanterías de madera tallada y una impresionante colección de manuscritos antiguos. Además, dentro del complejo se encuentra el Museo de Füssen, que alberga una de las colecciones de laudería más importantes de Europa, ya que la ciudad es famosa por su tradición en la fabricación de instrumentos de cuerda:






Weihnachtsmarkt
Si visitas Füssen en diciembre, no puedes perderte su mágico mercado navideño, que se celebra en el patio del Monasterio de San Mang. Este mercado, aunque más pequeño que otros mercados navideños de Alemania, tiene un encanto especial gracias a su ubicación histórica y su ambiente acogedor.
Aquí puedes encontrar puestos con productos típicos como pan de jengibre, artesanías, adornos navideños y especialidades bávaras como el Glühwein (vino caliente con especias) y las famosas salchichas alemanas:




Castillo Hohes Schloss
El Castillo Alto de Füssen (Hohes Schloss) es uno de los castillos góticos mejor conservados de Baviera. Construido en el S. XIV como residencia de verano de los príncipes-obispos de Augsburgo, esta fortaleza se encuentra en la cima de una colina, ofreciendo vistas panorámicas de la ciudad y los Alpes.
El castillo es famoso por su impresionante fachada decorada con trompe-l’œil, una técnica pictórica que crea ilusiones ópticas para simular relieves arquitectónicos. En su interior alberga la Galería Estatal de Baviera, que exhibe una colección de arte renacentista y gótico, así como salas con techos artesonados y mobiliario antiguo:








