Diario Costa Brava – Agosto 2019: Día 4: Aiguablava, Llafranc, Calella de Palafrugell

DIA 4: MARTES 13 AGOSTO 2019: AIGUABLAVA, LLAFRANC, 
CALELLA DE PALAFRUGELL

Hotel Costabella – Aiguablava (Begur) (52′)

Dejamos de nuevo nuestro hotel en Girona, para irnos a una de las calas más famosas de toda la Costa Brava: Aiguablava, en el municipio de Begur, la más prolífica en cuanto a playas famosas, y que cuenta con un litoral de inigualable belleza. Después comimos en Llafranc y subimos al Faro de San Sebastiá, para posteriormente visitar la preciosa localidad de Calella de Palafrugell.

Aiguablava

Para aparcar el coche en Aiguablava hay 2 opciones: un parking privado que cuesta 5€/día, que se llena rapidísimo y un parking público, que cuesta la friolera de 3€/hora y que también se llena muy rápido.

Nosotros aparcamos en este último, ya que llegamos sobre las 10:00. Los parkings están al lado de la playa:

Cala Aiguablava, Girona

La cala tiene casi 80 metros de largo y 30 metros de ancho. Se trata por tanto de una de las playas más pequeñas del norte de la Costa Brava. Arena fina y dorada, aguas transparentes, vegetación, … todo pinta muy bien, pero en la práctica tiene un problema muy grave: está super masificada.

Nos da vergüenza poner una foto del grado de masificación que había, nunca habíamos visto una playa tan aborratada, literalmente se luchaba por cada centímetro de arena, era dantesco e incluso ridículo la cantidad de gente que había:

Cala Aiguablava, Girona

El ambiente era tan agobiante que no duramos ni 2 horas. En las fotos hasta parece que hay poca gente, pero no os queremos engañar, no había quien disfrutara en esta cala en Agosto. Imaginamos que mucho mejor en cualquier otra época del año:

Cala Aiguablava, Girona

Aiguablava (Begur) – Llafranc (20′)

Abandonamos Aiguablava y nos fuimos a comer a Llafranc, que se encontraba a poco más de 15′ de conducción.

Llafranc

Iglesia de Santa Rosa de Lima

Llafranc, Girona

Faro de San Sebastian

Después de comer, os recomendamos subir hasta aquí a echar un café. Se encuentra a unos 165 metros sobre el nivel del mar, dentro del Conjunt Monumental de Sant Sebastià de la Guarda. Es el faro más importante de Cataluña y uno de los que tienen más alcance lumínico a nivel mundial:

Llafranc, Girona

Merece la pena dar un paseito por los alrededores de las instalaciones del faro, ya que hay muy buenas vistas de la costa:

Llafranc, Girona

En el Hotel-Restaurante El Far, puedes comer o tomarte algo en la terraza con unas vistas privilegiadas:

Llafranc, Girona

Frente al centro del núcleo urbano de Llafranc, se extiende una playa de unos 300 metros de largo y unos 40 metros de ancho. Dispone de múltiples servicios: hoteles, bares, restaurantes e incluso wifi gratuita:

Llafranc, Girona

Llafranc – Calella de Palafrugell (12′)

Calella de Palafrugell

Se trata de un pintoresco pueblo de pescadores, quizás el más bonito de todos los pueblos costeros de la Costa Brava:

Calella de Palafrugell, Girona

El mejor mirador del pueblo es la Punta dels Burricaires, una lengua de roca que se adentra varios metros al mar y culmina en un asiento circular desde el que se obtiene las mejores panorámicas de las casas blancas y de la Playa de Port Bo:

Calella de Palafrugell, Girona

La cala más famosa es la Playa de Port Bo, también conocida como la playa de las barcas. Sobre la arena gruesa reposan coloridas barcas de los pescadores, mientras que frente al mar se encuentran las casas de pescadores con sus abovedados arcos (les voltes):

Calella de Palafrugell, Girona

Desde el mismo centro del pueblo, son accesibles muy rápidamente a pie, otro buen número de calas y playas de lo más variopintas: Canadell, d’En Calau, Port Pelegrí, La Platgeta, Sant Roc o Els Canyers:

Playa del Canadell, Calella de Palafrugell, Girona
La Platgeta, Calella de Palafrugell, Girona
Cala Port Pelegri, Calella de Palafrugell, Girona

Calella de Palafrugell – Hotel Costabella (50′)

Dejamos caer la tarde, tomando un helado en el «paseo marítimo» de este precioso pueblo costero y deshicimos camino en menos de una hora hasta Girona.

 

Publicado por

fmarquezarroyo

Nací en la genial cosecha de 1981. Soy el planificador de la pareja (quizás tenga que ver que soy Informático y algo cuadriculado). Me gusta llevar todo bien atado para evitar sorpresas. Soy bastante robótico cuando salgo de viaje: puedo dormir pocas horas, no sentir las inclemencias del tiempo o patear muchos kilómetros, con tal de no dejarme cosas sin ver. No me gusta repetir ciudades con tantos sitios por descubrir... Cuando no estoy pensando en viajes (vivo en un wanderlust contínuo), me gusta ir al gimnasio, leer (fantasía y ciencia ficción, sobre todo) y jugar a las cartas (mus, tute, poker ... no por nada me llaman Timbas).

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