Visitamos Cudillero durante unas vacaciones en Agosto de 2013, donde recorrimos parte de Asturias. Se trata de uno de los pueblos más bonitos de España, una villa marinera en la costa asturiana.
Índice
Cudillero
Es un precioso pueblo costero en el que las casas cuelgan de la montaña luciendo alegres colores:

En la villa se distinguen dos culturas:
- Los pixuetos que son los pescadores y habitantes de la parte baja del pueblo, donde las casas cuelgan de la ladera de la montaña.
- Los caízos, que son los que viven en la calle principal que da acceso al pueblo, es la donde se ubican los comerciantes.
En Cudillero se habla un dialecto propio, el pixueto, aunque va cayendo en desuso:

Ayuntamiento
El Palación o Castiallu, nombre de la casa feudal de los Omaña, estaba instalado en el solar donde se levantó el Ayuntamiento en el S. XIX, junto a la iglesia. Imponía su posición, altiva, sobre una roca en el fondo del pequeño abrigo costero, dominando el puerto:

Plaza de la Marina
El centro neurálgico de la localidad. Es una bonita plaza engalanada con las casas de fachadas pintadas de vivos y alegres colores:

Anfiteatro
Se le conoce por este nombre porque parece que la plaza es el escenario y las casas dispuestas sobre la ladera son los palcos, a modo de un anfiteatro:

Iglesia de San Pedro
Iglesia renacentista (S. XVI) pero de estilo gótico, aunque ha tenido numerosas reformas. En su interior se encuentran dos valiosas tallas, una de San Francisco de Asís y la otra es una imagen de Cristo Crucificado en el retablo barroco:

San Pedro es el Patrón de Cudillero y sus fiestas se celebran del 29 de junio al 1 de julio. El día de San Pedro tiene lugar l’Amuravela que consiste en un sermón laico, en verso y dialecto pixueto que se dirige a San Pedro. El sermón se realiza desde un barco que se coloca en dique seco en la plaza de La Marina.
Faro
Sus orígenes se remontan al año 1858, aunque con el paso del tiempo fue remodelado varias veces. Es un perfecto mirador que ofrece unas fabulosas vistas del litoral asturiano:

Goza de un emplazamiento único y está gestionado por la Autoridad Portuaria de Avilés, no pudiendo visitarse su interior, pero sí sus alrededores:

Está muy cerca del puerto pesquero, por lo que no cuesta demasiado trabajo llegar andando:

Puerto
Es un coqueto puerto donde se puede observar como regresan de faenar los barcos de pesca, que abastecen de pescado a los numerosos restaurantes del pueblo:

Miradores
No te puedes perder seguir la ruta de miradores (hasta 8) que ubicados a distintas alturas arrojan bonitas estampas del pueblo:
- Mirador del Pico
- Mirador de Cimadevilla
- Mirador de la Garita-Atalaya
- Mirador del Faro
- Mirador de la Estrecha
- Mirador El Baluarte
- Mirador del Contorno
- Mirador del Palación
En realidad no hace falta llevar ninguna ruta preparada, sólo tomar alguna de las escaleras que suben a la parte alta del pueblo y dejarte llevar y sorprender, desde cualquier punto vass a tener unas maravillosas vistas:







Cudillero rezuma mar y pesca por todos lados y aún conserva tradiciones como la del curadillo, inventado por los marineros pixuetos en tiempos pasados, cuando deshidrataban pequeños escualos durante meses en la puerta de sus casas. En la parte baja del pueblo hay numerosos restaurantes para probar todo tipo de pescados:

Nosotros visitamos Cudillero por la tarde, quedándonos a cenar, por lo que nos llevamos una bonita postal final del pueblo iluminado por la noche, que también tiene su encanto:

Otras visitas cerca de Cudillero
Iglesia de Jesús Nazareno
Está situada fuera del recinto denominado La Quinta en el Pito (Piñera), dentro del concejo de Cudillero. Se trata de una iglesia-panteón promovida por Fortunato de Selgas y construida a finales del S. XIX y principios del S. XX.
Es de estilo románico y posee unas imágenes y vidrieras de cierta importancia, pero lo más importante es la cripta y una estatua de mármol, Virgen con el Niño, de Michelangelo Naccherino, en la fachada:

Palacio Quinta de Selgas
Palacio construido a finales del S. XIX (entre 1880 y 1895). Es de estilo francés, destaca por su decoración original con un variado mobiliario, pinturas de grandes maestros como Goya y El Greco, un pabellón contiguo que exhibe una importante colección de tapices y sobre todo, por sus magníficos jardines:


