La capital húngara reúne como pocas una arquitectura singular, monumentos emblemáticos como el Puente de las Cadenas, el Parlamento o el Castillo de Buda, y un animado ambiente fruto de las terrazas y pastelerías antiguas que salpican esta extraordinaria ciudad.
En la primavera de 2010, pasamos 5 días conociendo una de las ciudades europeas que más nos han gustado de todas las que hemos conocido.