VENECIA- RELATO DE VIAJE: PARTE IV/IV
DIA 4: MIERCOLES 11 ABRIL 2018
Tras el ritual del desayuno en el hotel, salimos a disfrutar del último día en la ciudad.
En días anteriores compramos la Chorus Pass, que da acceso a varias iglesias, así que hoy tocaba día de iglesias para amortizarla.
En menos de 10 minutos estábamos admirando de nuevo el Puente Rialto, el más famoso de los que cruzan el Gran Canal. El puente actual fue construido a finales del S. XVI y diseñado por Antonio da Ponte (buen nombre, :-)):

En realidad, el objetivo era subir a la azotea del Fontego dei Tedeschi, una galería comercial que han remodelado y dejado la mar de cuca:

Al subir en el ascensor en la azotea, había un guardia de seguridad que no nos dejó acceder a la misma. Había que coger cita por internet. Por suerte, había una máquina en la misma sala que da a la azotea, donde puedes coger hora para acceder a la terraza. Reservamos para una hora más tarde.
Tras callejear unos minutos (es fácil despistarse por las calles y recovecos, así que os recomendamos llevar algún mapa offline para localizar los sitios más rápido) llegamos hasta laIglesia de Santa Maria Formosa. El horario es L: 10:30 – 16:00, M-S: 10:30 – 16:30, D: Cerrada:


Habíamos pasado varias veces por aquí en días anteriores, pero esta vez la visitamos por dentro. Hay numerosas obras de arte que no te puedes perder como “Santa Bárbara” (1523) de Palma el Viejo ubicada en la Scuola dei Bombardieri; el tríptico de la “Virgen de la Misericordia” (1473) de Bartolomeo Vivarini; “Virgen con Niño y Santo Domingo” (S.XVIII) de Giandomenico Tiepolo o la sombría “Última Cena” (finales del S. XVI) de Leandro Bassano:


No muy lejos de ésta, puedes visitar una de las iglesias mas bonitas de Venecia: laIglesia Santa Maria dei Miracoli (S. XV), comparada a menudo con una caja de bombones, por su delicado aspecto exterior:


El interior es precioso (la eligen muchos venecianos para casarse) decorado con mármol rosa, blanco y gris. La escalera al altar está adornada por estatuas de Tullio Lombardo. En el altar se encuentra la supuestamente milagrosa obra de Zanino di Pietro de la “Virgen María y el Niño” (siglo XV). La imponente bóveda de cañón está decorada con cofres de madera y cincuenta paneles que representan “Profetas y patriarcas“, pintados por Pier Maria Pennachi y asistentes. Las pechinas de la cúpula albergan estatuas de los “Cuatro Evangelistas“, probablemente la obra del mismo Pietro Lombardo:

Tuvimos que apretar el paso para llegar a tiempo a la visita de la azotea del Fontego dei Tedeschi, pero esta vez el guardia ni siquiera miró que teníamos reserva para dicha hora. No está permitido el acceso a la terraza con el carrito de bebé, así que nos turnamos para subir.
Desde arriba hay vistas muy chulas del Gran Canal, aunque no del todo limpias debido al tejado de la propia azotea:



Desde aquí destacan mucho los campanarios de las iglesias de los alrededores:


Incluso llega a apreciarse el Campanile y las cúpulas de la Basílica de San Marcos:

A continuación, atravesamos el Puente de Rialto, para visitar el barrio de Rialto, aunque es muy turístico, es muy bonito.
Tras dejar atrás el Palazzo dei Dieci Savi y el Palazzo dei Camerlenghi, te topas con la vetusta y curiosaIglesia de San Giacomo di Rialto. Su aspecto actual data del S. XI, aunque ya existía una edificación en el S. V. Es la iglesia más antigua de la ciudad. Su interior es gratuito, aunque es mucho más bonita por fuera:

Muy cerquita, aunque un poco escondida (hay que localizar una reja con un arco de herradura en la calle Ruga Vecchia S. Giovanni), se encuentra laIglesia de San Giovanni Elemosinario. El horario es de L-S: 10:30 – 13:15, D: Cerrada. Se dice que el retablo “San Giovanni Elemosinario” de Tiziano y el retablo de la capilla derecha, “Santos Caterina, Rocco y Sebastiano” de Pordenone fueron el resultado de un duelo para mostrar su habilidad entre los dos artistas:


También visitamos el Mercado de Rialto, con puestos principalmente de frutas y verduras:

Aunque lo que más nos gustó fueron las vistas que hay desde ahí al Palazzo Ca’ D’Oro:

No podíamos dejar Venecia, sin probar algún restaurante donde se sirvieran los cichetti, el equivalente a las tapas españolas. En este barrio hay muchos, muy buenos, nosotros nos quedamos en la Osteria Alla Ciurma (Calle Galeazza 40), aunque lo gracioso es ir haciendo una ruta probando varios:

Tras la comida, nos acercamos hasta laIglesia de San Polo. El horario es L: 10:30 – 16:00, M-S: 10:30 – 16:30, D: Cerrada:

A la derecha del primer altar se encuentran dos obras de Jacopo Tintoretto: “La Última Cena” y “La Asunción de la Virgen con los Santos”

Detrás de la fachada principal de la iglesia se encuentra el “Oratorio de la Crucifixión” del siglo XVIII, enteramente decorado por el hijo de Giambattista Tiepolo, Giandomenico; las obras aquí incluyen las “Catorce etapas del Via Crucis” (1749-1750), con un estilo muy personal:


A continuación venía el plato fuerte, la iglesia más bonita de Venecia, con permiso de la Basílica de San Marcos, laIglesia de Santa Maria Gloriosa di Frari. El horario es L-S: 09:00 – 18:00, D: 13:00 – 18:00:

El majestuoso interior es un compendio de obras de arte, aquí se alberga la obra maestra más famosa de Tiziano: “La Asunción” (1516-1518). Lo que no se debe olvidar es también la famosa “Virgen María de Cà Pesaro” (1526).
En la sacristía, el “Tríptico con la Virgen María y los Santos” de Giovanni Bellini (1488), considerada una de las obras maestras de la pintura veneciana del S. XV está acompañada por el “Tríptico de San Marcos” (1474) de Bartolomeo Vivarini. La capilla de Fiorentini también contiene la única obra veneciana de Donatello: su magnífica estatua de madera de “San Juan Bautista“:





Por la zona, también merece la pena acercarse hasta el Campo San Rocco, para admirar la Scuola Grande di San Rocco (creada para asistir a los ciudadanos en tiempos de plaga), así como la bonita fachada de la
Iglesia de San Rocco:

Tras dejar atrás la Iglesia de San Pantalon y atravesando un puente llegamos a Campo Santa Margherita, ya en la parte norte del barrio de Dorsoduro:


Aquí probamos el helado más bueno (con bastante diferencia) de todos los que probamos en la ciudad, en la Gelateria Il Doge (Rio Terà Canal):

Llegamos hasta el Ponte dei Pugni. En él se pelearon durante años dos bandas rivales: los Nicolotti y los Castellani, a puñetazo limpio. Lo tradicional era que los ganadores tirasen a sus oponentes al canal:

Quizás te suene laIglesia de San Barnabá, y es que su fachada sirvió para representar una biblioteca en la película de Indiana Jones y la Última Cruzada:

El paseo estaba dando a su fin, ya que nos dirigimos a la parada de vaporetto de Ca’ Rezzonico para poner rumbo al hotel.
Durante el trayecto en barco hasta el hotel admiramos varios edificios notables como el Palazzo Stern, el afamado
Ca’ Rezzonico, el
Palazzo Grassi o el
Palazzo Balbi.
En realidad, todas las fachadas de edificios que dan al Gran Canal son una maravilla:




Con esto concluyó el viaje, ya sólo nos quedaba hacer el camino inverso del día de llegada, despidiéndonos desde el vaporetto de la ciudad más bonita que hemos conocido hasta la fecha.
Esperemos que os haya gustado el paseo por esta ciudad, y haberos animado a visitarla o servido de ayuda. Os invitamos (y agradecemos) a que nos acompañéis en Facebook, Twitter e Instagram. También nos podéis dejar cualquier comentario o pregunta, nos encanta ayudar a los demás, igual que muchos otros nos ayudan con sus relatos y experiencias.
¡Wow! ¡Qué completo os ha quedado el post! Yo estuve unos días antes de quedarme embarazada, ¡me debió inspirar Venecia! jajaja ¿Qué tal os habéis apañado con el carrito? Porque en mi recuerdo tengo que no era demasiado accesible… Sea como sea seguro que os ha encantado a toda la familia, porque yo volví absolutamente enamorada. 🙂
Hola! Gracias por comentar! Pues si, es la ciudad más bonita que conozco, y si a eso le sumas la ilusión de pasear en góndola con tu bebé de 6 meses, pues lo hace inolvidable!. Si que os inspiró Venecia, jejeje. Os trajo el mejor regalo…